La mayoría de las organizaciones todavía consideran la ciberdefensa como un problema de fortaleza: construir muros más fuertes, agregar más guardias, comprar otro motor de detección. Pero los incidentes modernos rara vez atraviesan la puerta principal. Llegan disfrazados de actividades rutinarias, se esconden dentro de procesos legítimos y silenciosamente acumulanSeguir leyendo

Su superficie de ataque ya no reside en un sistema operativo, ni tampoco las campañas dirigidas a él. En entornos empresariales, los atacantes se mueven a través de terminales Windows, MacBooks ejecutivas, infraestructura Linux y dispositivos móviles, aprovechando el hecho de que muchos flujos de trabajo SOC todavía están fragmentadosSeguir leyendo